Cierto.
Nada más cierto que emborracharse de la realidad.
Dice ser el antídoto en contra de la represión interior.
La razón embrutece al corazón,
lo pone a la defensiva,
lo desmenuza:
poco queda de rojo cuando se tiñe de gris.
Cierto.
Nada más cierto que mirar la rutina diaria.
Y nada queda de lo que soñamos.
Y poco o nada se aferra a la idea
de que algún día fuimos más guerreros.
De que no nos conformábamos con lo poco.
Cierto.
Nada más cierto que pensar en que nada podemos hacer.
Y se me viene de golpe la idea de que
hemos vuelto al sinsabor de las ideas.
Cuando jugaba con hormigas y no había nada más gracioso que eso.
Cuando sostenía un volantín y soñaba con estar allá arriba.
Cuando no habían preocupaciones y todo era sostenible,
irremediablemente seguro.
Cierto.
Nada más cierto que hoy debo borrar esa razón.
ensalada de frutas
Hace 5 años
3 comentarios:
Mientras mantengas los recuerdos en tu corazón y te dejes llevar por algunos impulsos, mientras no pierdas la capacidad de asombro y tengas la voluntad de cumplir tus sueños...todo resultará...
TKM
Así parece... Habrá que hacer algunos cambios neuronales, conexiones diferentes... A ver si de una vez por todas funciona!
Es increíble como a veces las palabras que salen de nuestra boca son tan diferentes a las que en realidad sentimos.
Me alegra comprobar que en tu interior hay mas emoción que razón. Y más me alegra saber que tu verdadero motor sigue siendo tu corazón. acéptalo como está, como es, ya es un mundo lleno de colores. Ya tienes alas...
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